miércoles, 18 de marzo de 2015

PAUTES PER ATENDRE A ALUMNES AMB TDAH A L'AULA

El alumnado con TDAH tiene sus peculiaridades y no voy a negar que en el contexto de un aula de 25 o de 30 alumnos crea problemas. Es complicado atenderlo, manejar su conducta y manejar sus dificultades principales.
En el caso del TDAH, los niños presentan los siguientes sintomas
  • mantener la atención, centrarse en los detalles y abstraerse de todo lo que ocurre en el aula.
  • comportamiento hiperactivo e impulsivo: su dificultad de autocontrol, su exceso de energía que no se puede reprimir, en largas jornadas donde la conducta adecuada es permanecer sentado quieto y en silencio.
  • sus dificultades le impiden o alteran significativamente la capacidad para funcionar adecuadamente o con la calidad esperada, en su rendimiento escolar o en su relación con los demás.
Pautas para atender a un alumno con TDAH, que todos los profesores de Educación Primaria y Secundaria pueden llevar a cabo:

1º. Conocer qué es el TDAH y entender a tu alumno

Los profesores, como profesionales que son, deben tener un conocimiento relativamente profundo sobre este trastorno tan extendido en la escuela. Una guia la podemos encontrar en http://familiaycole.com/wp-content/uploads/2014/06/02-guia-EDUCADORES-TDAH.pdf

Cuando se conoce el TDAH, se entiende por qué parte del comportamiento que presenta este alumnado no es “mala educación” o “falta de normas”, aunque en algunos casos eso también está añadido. Sino que se trata de un trastorno neurobiológico que explica gran parte de la forma de actuar de estos niños.

2º. Asígnale un alumno ayudante

Puedes asignarle un alumno ayudante y sentarlo junto a él… o al menos, cerca. La misión del alumno ayudante es recordarle algunas pautas habituales de clase, como anotar los deberes para el día siguiente, tocarle el hombro cuando no esté trabajando o no esté atendiendo para centrarlo; no molestarlo mientras se trabaja en clase y animarlo a trabajar. También le puede ayudar en alguna tarea que no sepa realizar.
Hay chicos que tienen ese don especial y que, animados por el tutor, pueden tener esta misión como un privilegio. El alumno ayudante puede también rotar por trimestres, para que otros pasen por esta experiencia.
Incluso el propio alumno que padece TDAH, puede en algún momento ser alumno ayudante de otro compañero.

3º. Segmentar las tareas

 Es posible que un niño con estas características no sea capaz de afrontar 7 u 8 ejercicios seguidos. Pero si le pides que realice solo dos tareas del total, y que una vez realizadas se levante de la mesa y se acerque a enseñártelas, posiblemente sí pueda abordarlas.
Cuando las enseñe solo comprobarás que las ha realizado, no tanto si están bien o mal, salvo que sean errores muy evidentes. Cuando compruebes esas dos tareas, le animas a seguir con otras dos y que al terminarlas vuelva a enseñártelas.

4º. Cuaderno único

Para los niños que padecen TDAH, disponer de varios cuadernos suele ser una situación complicada de manejar  y que provoca desorganización.
En estos casos la medida del cuaderno único es muy sencilla pero efectiva con el alumnado con TDAH. Consiste en reducir los cuadernos de todas las asignaturas a solo uno. En ese único cuaderno realizará todas las tareas. Tan solo tiene que indicar la fecha y el nombre de cada una de las asignaturas que realiza.
Más adelante, cuando tenga un dominio del cuaderno y adquiera otras habilidades de organización, se irán añadiendo cuadernos, pero de una manera progresiva.

5º Elegir la pauta y útil de escritura

La regla general podía ser elegir aquella que mejor resultado le da a cada niño. Por tanto, no puede generalizarse a toda la clase un único formato de pauta: todos escriben en hojas de doble pauta, de cuadritos, Montessori… Lo ideal es que cada niño escriba en aquella en la que mejor “se defiende”. Pero en el caso de los chicos con TDAH es una medida casi obligada.
En general, las hojas cuadriculadas no les ayudan: para muchos de ellos suponen un motivo de confusión y desorganización. La doble pauta les puede resultar asfixiante… parece que, en términos generales, las hoja de una línea son las más adecuadas.
Lo mismo ocurre con el útil de escritura: escribir con lapicero tiene la ventaja de que se puede borrar, pero en ocasiones, es una herramienta que enlentece la escritura y requiere más esfuerzo. En algunos niños los bolígrafos de tinta de gel, les ayudan por tener una escritura más fluida. Si se equivocan, pueden colocar entre paréntesis los errores. En otros casos, hasta las plumas estilográficas escolares, les ayudan a mejorar la letra y la escritura.

martes, 17 de marzo de 2015

LATERALITAT CREUADA

La lateralidad es la preferencia que muestran la mayoría de las personas por un lado de su propio cuerpo.

Nuestro cerebro igualmente dispone de dos estructuras hemisféricas especializadas y que son las responsables de controlar todo el complejo sistema dual, integrando la diferente información sensorial, orientándonos en el espacio y el tiempo y, en definitiva, de interpretar eficientemente el mundo que nos rodea.

Una lateralidad bien establecida es un factor facilitador de los diferentes aprendizajes (a partir de los 4-5 años), siendo un factor de riesgo en caso contrario.

Diferentes tipos de lateralidad y dominancia
-Dominancia Manual: Preferencia o mayor facilidad para utilizar una de las manos (derecha o izquierda) para ejecutar acciones como coger objetos o escribir.
-Dominancia Podal: Indica el pie dominante para efectuar acciones como golpear una pelota, mantenerse en pie con sólo una pierna…
-Dominancia Ocular: Aunque los dos ojos son necesarios para configurar una imagen correcta, hay uno que se prefiere para mirar por un telescopio o apuntar con un tirachinas, se trata del ojo dominante.
-Dominancia Auditiva: Preferencia o tendencia a escuchar más por un oído que por el otro, por ejemplo, al coger un auricular, un teléfono móvil.

Hablamos de lateralidad homogénea cuando mano, pie, ojo y oído ofrecen una dominancia en el mismo lado ya sea en el lado derecho (diestro) o izquierdo (zurdo).

Estamos ante una lateralidad cruzada cuando existe una lateralidad distinta de la manual para pies, ojos u oídos (por ejemplo mano derecha dominante con dominio del ojo izquierdo). En estos casos también se habla de “asimetría funcional”. La lateralidad cruzada mano-ojo con frecuencia es sinónimo de problemas en el aprendizaje, en especial en los procesos de lectura y escritura.

Hay también otras posibilidades como la denominada lateralidad mixta que se utiliza para designar a aquellos individuos que presentan heterogeneidad en alguna o todas las lateralidades (p.e. algunas actividades se realizan con una mano y otras con la contraria), también el ambidextrismo que señala a aquellos sujetos que son igualmente hábiles con cualquiera de las dos partes del cuerpo (derecha-izquierda) para efectuar algunas actividades.

Diferentes estudios efectuados comparando el porcentaje de disléxicos de la población general con el porcentaje en grupos de zurdos manuales, de individuos con lateralidad cruzada o de zurdos de la mirada, dan como resultado un mayor porcentaje en estos grupos que en población normal. Es a partir de la Educación Primaria cuando el niño con una lateralidad mal establecida puede presentar dificultades específicas en el aprendizaje.